¡Síguenos!Ex trabajadores denuncian presiones para firmar su renuncia tras el cierre.
TwittearVisitas: 128
PUEBLA, México. El cierre de la planta de Stanley Black & Decker en Puebla ha dejado a alrededor de 600 familias sin su principal fuente de ingresos, luego de que la empresa anunciara el fin de sus operaciones en la entidad tras 59 años de actividad.
La decisión impactó a cientos de trabajadores que durante décadas formaron parte de la operación de la compañía. De acuerdo con testimonios de ex empleados, el proceso ocurrió de manera repentina y generó incertidumbre entre quienes dependían directamente de la planta para sostener a sus hogares.
Entre las voces que han surgido tras el anuncio se encuentra la de Norma Álvarez, ex trabajadora de la empresa, quien compartió su experiencia después del cierre. Su testimonio refleja la preocupación que existe entre quienes perdieron su empleo y enfrentan ahora un escenario económico complejo.
“Nos hubieran advertido antes”, expresó la ex colaboradora al referirse al proceso que culminó con el cierre de las instalaciones.
Las imágenes más recientes muestran la planta sin actividad, marcando el final de una etapa industrial que permaneció vigente durante casi seis décadas en territorio poblano. Para numerosas familias, la empresa representaba una fuente estable de trabajo y sustento económico.
Asimismo, trabajadores señalaron que se les solicitó firmar documentos relacionados con su salida laboral después del anuncio del cierre. La situación ha generado inquietud entre los afectados, quienes buscan claridad sobre las condiciones de su desvinculación.
El caso ha provocado reacciones entre habitantes y ex empleados, debido al impacto social y económico que representa la salida de una de las compañías con mayor permanencia en la región. Mientras tanto, las instalaciones permanecen cerradas, poniendo fin a una historia empresarial de casi 60 años en Puebla.


