¡Síguenos!
TwittearVisitas: 238
Carreteras destruidas complican el rescates
Hospitales desbordados y falta de insumos médicos.
Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió Myanmar el pasado viernes, dejando más de 2,000 muertos y al menos 4,000 heridos, según cifras oficiales. El epicentro se ubicó cerca de Mandalay, convirtiéndose en el sismo más devastador de la región en más de un siglo.
Las réplicas han complicado las labores de rescate. Una de magnitud 6.4 ocurrió poco después del primer impacto, seguida de otra de 5.1 el domingo. La destrucción de carreteras y puentes dificulta el acceso a las zonas más afectadas, donde los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes.
En medio de la crisis humanitaria, el gobierno militar ha solicitado ayuda internacional. Países como India, China y Rusia han enviado equipos de rescate y suministros, pero los hospitales están colapsados y la falta de insumos médicos podría aumentar el número de víctimas.
Organizaciones humanitarias advierten que el saldo de la tragedia podría seguir aumentando conforme se acceda a las comunidades rurales incomunicadas. El terremoto también se sintió en Tailandia y China, dejando a Myanmar en una de sus peores crisis en la historia reciente.